jueves, 25 de marzo de 2010

Más allá de la salud, Obama tiene muchos otros asuntos primordiales ante si.



Reflexiones de Fidel

Algunos de sus hechos hirieron la sensibilidad de la opinión mundial, que vio con simpatías la victoria del ciudadano afroamericano frente al candidato de la extrema derecha de ese país. Apoyándose en una de las más profundas crisis económicas que ha conocido el mundo, y en el dolor causado por los jóvenes norteamericanos que perdieron la vida o fueron heridos o mutilados en las guerras genocidas de conquista de su predecesor, obtuvo los votos de la mayoría del 50% de los norteamericanos que se dignan acudir a las urnas en ese democrático país.

Por elemental sentido ético, Obama debió abstenerse de aceptar el Premio Nobel de la Paz, cuando ya había decidido el envío de cuarenta mil soldados a una guerra absurda en el corazón de Asia.

La política militarista, el saqueo de los recursos naturales, el intercambio desigual de la actual administración con los países pobres del Tercer Mundo, en nada se diferencia de la de sus antecesores, casi todos de extrema derecha, con algunas excepciones, a lo largo del pasado siglo.

El documento antidemocrático impuesto en la Cumbre de Copenhague a la comunidad internacional ­-que había dado crédito a su promesa de cooperar en la lucha contra el cambio climático- fue otro de los hechos que desilusionaron a muchas personas en el mundo. Estados Unidos, el mayor emisor de gases de efecto invernadero, no estaba dispuesto a realizar los sacrificios necesarios a pesar de las palabras zalameras previas de su Presidente.

Sería interminable la lista de contradicciones entre las ideas que la nación cubana ha defendido con grandes sacrificios durante medio siglo y la política egoísta de ese colosal imperio.

A pesar de eso, no albergamos ninguna animadversión contra Obama, y mucho menos contra el pueblo de Estados Unidos. Consideramos que la Reforma de Salud ha constituido una importante batalla y un éxito de su gobierno. Parece sin embargo algo realmente insólito que 234 años después de la Declaración de Independencia, en Filadelfia en el año 1776, inspirada en las ideas de los enciclopedistas franceses, el gobierno de ese país haya aprobado la atención médica para la inmensa mayoría de sus ciudadanos, algo que Cuba alcanzó para toda su población hace medio siglo a pesar del cruel e inhumano bloqueo impuesto y todavía vigente por parte del país más poderoso que existió jamás. Antes, después de casi un siglo de independencia y tras sangrienta guerra, Abraham Lincoln pudo lograr la libertad legal de los esclavos.

No puedo, por otro lado, dejar de pensar en un mundo donde más de un tercio de la población carece de atención médica y de medicamentos esenciales para garantizar la salud, situación que se agravará en la medida en que el cambio climático, la escasez de agua y de alimentos sean cada vez mayores, en un mundo globalizado donde la población crece, los bosques desaparecen, la tierra agrícola disminuye, el aire se hace irrespirable, y la especie humana que lo habita -que emergió hace menos de 200 mil años, es decir 3 500 millones de años después que surgieron las primeras formas de vida en el planeta- corre el riesgo real de desaparecer como especie.

Admitiendo que la reforma sanitaria significa un éxito para el gobierno de Obama, el actual Presidente de Estados Unidos no puede ignorar que el cambio climático significa una amenaza para la salud y, peor todavía, para la propia existencia de todas las naciones del mundo, cuando el aumento de la temperatura -más allá de límites críticos que están a la vista- diluya las aguas congeladas de los glaciares, y las decenas de millones de kilómetros cúbicos almacenados en las enormes capas de hielo acumuladas en la Antártida, Groenlandia y Siberia se derritan en unas pocas decenas de años, dejando bajo las aguas todas las instalaciones portuarias del mundo y las tierras donde hoy vive, se alimenta y labora una gran parte de la población mundial.

Obama, los líderes de los países ricos y sus aliados, sus científicos y sus centros sofisticados de investigación conocen esto; es imposible que lo ignoren.

Comprendo la satisfacción con que se expresa y reconoce, en el discurso presidencial, el aporte de los miembros del Congreso y la administración que hicieron posible el milagro de la reforma sanitaria, lo cual fortalece la posición del gobierno frente a lobbistas y mercenarios de la política que limitan las facultades de la administración. Sería peor si los que protagonizaron las torturas, los asesinatos por contrato y el genocidio ocuparan nuevamente el gobierno de Estados Unidos. Como persona incuestionablemente inteligente y suficientemente bien informada, Obama conoce que no hay exageración en mis palabras. Espero que las tonterías que a veces expresa sobre Cuba no obnubilen su inteligencia.

Tras el éxito en esta batalla por el derecho a la salud de todos los norteamericanos, 12 millones de inmigrantes, en su inmensa mayoría latinoamericanos, haitianos y de otros países del Caribe reclaman la legalización de su presencia en Estados Unidos, donde realizan los trabajos más duros y de los cuales no puede prescindir la sociedad norteamericana, en la que son arrestados, separados de sus familiares y remitidos a sus países.

La inmensa mayoría emigraron a Norteamérica como consecuencia de las tiranías impuestas por Estados Unidos a los países del área y la brutal pobreza a que han sido sometidos como consecuencia del saqueo de sus recursos y el intercambio desigual. Sus remesas familiares constituyen un elevado porcentaje del PIB de sus economías. Esperan ahora un acto de elemental justicia. Si al pueblo cubano se le impuso una Ley de Ajuste, que promueve el robo de cerebros y el despojo de sus jóvenes instruidos, ¿por qué se emplean métodos tan brutales con los emigrantes ilegales de los países latinoamericanos y caribeños?

El devastador terremoto que azotó a Haití -el país más pobre de América Latina, que acaba de sufrir una catástrofe natural sin precedentes que implicó la muerte de más de 200 mil personas- y el terrible daño económico que otro fenómeno similar ocasionó a Chile, son pruebas elocuentes de los peligros que amenazan a la llamada civilización y la necesidad de drásticas medidas que otorguen a la especie humana la esperanza de sobrevivir.

La Guerra Fría no trajo ningún beneficio para la población mundial. El inmenso poder económico, tecnológico y científico de Estados Unidos no podría sobrevivir a la tragedia que se cierne sobre el planeta. El presidente Obama debe buscar en su computadora los datos pertinentes y conversar con sus científicos más eminentes; verá cuán lejos está su país de ser el modelo que preconiza para la humanidad.

Por su condición de afroamericano, allí sufrió las afrentas de la discriminación, según narra en su libro “Los sueños de mi padre”; allí conoció la pobreza en que viven decenas de millones de norteamericanos; allí se educó, pero allí también disfrutó como profesional exitoso los privilegios de la clase media rica, y terminó idealizando el sistema social donde la crisis económica, las vidas de norteamericanos inútilmente sacrificadas y su indiscutible talento político le dieron la victoria electoral.

A pesar de eso, para la derecha más recalcitrante Obama es un extremista al que amenazan con seguir dando la batalla en el Senado para neutralizar los efectos de la reforma sanitaria y sabotearla abiertamente en varios Estados de la Unión, declarando inconstitucional la Ley aprobada.

Los problemas de nuestra época son todavía mucho más graves.

El Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y otros organismos internacionales de créditos, bajo control estricto de Estados Unidos, permiten que los grandes bancos norteamericanos -creadores de los paraísos fiscales y responsables del caos financiero en el planeta- sean sacados a flote por los gobiernos de ese país en cada una de las frecuentes y crecientes crisis del sistema.

La Reserva Federal de Estados Unidos emite a su antojo las divisas convertibles que costean las guerras de conquista, las ganancias del Complejo Militar Industrial, las bases militares distribuidas por el mundo y las grandes inversiones con las que las transnacionales controlan la economía en muchos países del mundo. Nixon suspendió unilateralmente la conversión del dólar en oro, mientras en las bóvedas de los bancos de Nueva York se guardan siete mil toneladas de oro, algo más del 25% de las reservas mundiales de ese metal, cifra que al final de la Segunda Guerra Mundial superaba el 80%. Se argumenta que la deuda pública sobrepasa los 10 millones de millones de dólares, lo cual supera el 70% de su PIB, como una carga que se transfiere a las nuevas generaciones. Eso se afirma cuando en realidad es la economía mundial la que costea esa deuda con los enormes gastos en bienes y servicios que aporta para adquirir dólares norteamericanos, con los cuales las grandes transnacionales de ese país se han apoderado de una parte considerable de las riquezas del mundo, y sostienen la sociedad de consumo de esa nación.

Cualquiera comprende que tal sistema es insostenible, y por qué los sectores más ricos en Estados Unidos y sus aliados en el mundo defienden un sistema sólo sustentable con la ignorancia, las mentiras y los reflejos condicionados sembrados en la opinión mundial a través del monopolio de los medios de comunicación masiva, incluidas las redes principales de Internet.

Hoy el andamiaje se derrumba ante el avance acelerado del cambio climático y sus funestas consecuencias, que ponen a la humanidad ante un dilema excepcional.

Las guerras entre las potencias no parecen ser ya la solución posible a las grandes contradicciones, como lo fueron hasta la segunda mitad del siglo XX; pero, a su vez, han incidido de tal forma sobre los factores que hacen posible la supervivencia humana, que pueden poner fin prematuramente a la existencia de la actual especie inteligente que habita nuestro planeta.

Hace unos días expresé mi convicción de que, a la luz de los conocimientos científicos que hoy se dominan, el ser humano deberá resolver sus problemas en el planeta Tierra, ya que jamás podrá recorrer la distancia que separa el Sol de la estrella más próxima, ubicada a cuatro años luz, velocidad que equivale a 300 mil kilómetros por segundo -como conocen nuestros alumnos de secundaria básica-, si alrededor de ese sol existiera un planeta parecido a nuestra bella Tierra.

Estados Unidos invierte fabulosas sumas para comprobar si en el planeta Marte hay agua, y si existió o existe alguna forma elemental de vida. Nadie sabe para qué, como no sea por pura curiosidad científica. Millones de especies van desapareciendo a ritmo creciente en nuestro planeta y sus fabulosas cantidades de agua constantemente se están envenenando.

Las nuevas leyes de la ciencia -a partir de las fórmulas de Einstein sobre la energía y la materia, y la teoría de la gran explosión como origen de los millones de constelaciones e infinitas estrellas u otras hipótesis- han dado lugar a profundos cambios en conceptos fundamentales como el espacio y el tiempo, que ocupan la atención y los análisis de los teólogos. Uno de ellos, nuestro amigo brasileño Frei Betto, aborda el tema en su libro “La obra del artista: Una visión holística del Universo”, presentado en la última Feria Internacional del Libro de La Habana.

Los avances de la ciencia en los últimos cien años han impactado los enfoques tradicionales que prevalecieron a lo largo de miles de años en las ciencias sociales e incluso en la Filosofía y la Teología.

No es poco el interés que los más honestos pensadores prestan a los nuevos conocimientos, pero no sabemos absolutamente nada de lo que piensa el presidente Obama sobre la compatibilidad de las sociedades de consumo y la ciencia.

Mientras tanto, vale la pena dedicarse de vez en cuando a meditar sobre esos temas. Con seguridad no dejará por ello de soñar el ser humano y tomar las cosas con la debida serenidad y acerados nervios. Es el deber, al menos, de aquellos que escogieron el oficio de políticos y el noble e irrenunciable propósito de una sociedad humana solidaria y justa.


(Publicado el 25 Marzo 2010 en Cubadebate, Fidel Castro Ruz, Reflexiones de Fidel).

Los dirigentes no entienden que educación e investigación influyen más en la economía moderna, Narro.


-No hay políticos que piensen en las próximas generaciones y no sólo en las siguientes elecciones.

-En México han sido más necesarios los rescates bancarios que los sociales.

México llega a la segunda centuria de su Independencia y al primer centenario de su Revolución sin haber resuelto problemas históricos ni las ecuaciones de gobernabilidad y representatividad, y sin traducir el pluralismo político en acuerdos provechosos para el país. Aún faltan por surgir quienes piensen en las próximas generaciones y no sólo en las siguientes elecciones.

Tenemos procesos históricos y heridas sociales por cerrar, y tampoco hemos resuelto muchos de los problemas estructurales. Requerimos una visión de largo aliento que nos permita abrir paso a acuerdos fundamentales y superar falsos dilemas, polarizaciones y debates estériles, porque las discusiones entre opciones políticas excluyentes conducen al todo o nada, que poco se ajusta a la pluralidad de hoy, añadió.

A nuestra clase política le ha costado trabajo realizar reformas para avanzar en el país. México no puede seguir creciendo sólo para una minoría, porque los derechos sociales son condiciones básicas para acceder a una etapa de prosperidad.

Tiene que darse solución a la gran deuda social de siglos y emprender rescates sociales para los que “nunca hay tiempo ni recursos”. Por ello, necesitamos nuevas fórmulas de intervención gubernamental.

Frente a esas circunstancias convocamos a actores y sectores a que pongan los intereses de la nación por encima de los particulares. Justo en este año, es indispensable para mantenernos a la altura de generaciones de otro tiempo y comprometidas con el futuro.

Ante el descrédito que los jóvenes tienen de las instituciones y de los políticos, se requieren expectativas y generar la certeza de que aquéllas siguen siendo útiles para la convivencia civilizada, asentó.

Hoy, muchos de nuestros dirigentes de todos los niveles y sectores no logran entender que la educación y la investigación son los factores que más influyen positivamente en la economía moderna.

En particular, Narro Robles citó que del 2006 al 2008 la pobreza alimentaria creció en cinco millones de habitantes. En el país tenemos municipios con niveles de marginación semejantes a los de África subsahariana. La distribución del ingreso, resumió, se ha mantenido prácticamente sin cambio durante los últimos 50 años.

En las comunidades indígenas, con una población de nueve millones, según el censo del 2000, el analfabetismo es superior al 25 por ciento en personas mayores de 15 años. La superación de estas condiciones requiere actitud y prontitud, precisó.

En la inauguración del foro, el gobernador de Guanajuato, Juan Manuel Oliva Ramírez, dijo que a 200 años del inicio de nuestro camino como nación independiente, la construcción del México que nuestros héroes ambicionaron continúa como una tarea inconclusa.

A los mexicanos del nuevo milenio nos corresponde la tarea de impulsarla y profundizarla, de convertir en vida los ideales de igualdad, desarrollo y justicia

Discurso en la biblioteca Armando Olivares Carrillo, de la Universidad de Guanajuato (UG), sede del foro "Diálogo del Bicentenario", en el que participaron la UNAM, el gobierno estatal y el Centro de Estudios e Investigación en Desarrollo y Asistencia Social (CEIDAS), entre otros.

martes, 23 de marzo de 2010

El cartón que no vio la luz en La jornada.

Habemos mexicanos dispuestos a impedir cualquier actitud intervencionista, afirma Andrés Manuel a Clinton.





Carta de López Obrador a Hillary Clinton

Señora directora: por considerarlo importante, solicito la publicación de la siguiente carta dirigida a la señora Hillary Clinton, secretaria de Estado del gobierno de los Estados Unidos de América.

Señora Clinton: con todo respeto, le recordamos que el 25 de marzo del año pasado, con motivo de su visita a Monterrey, le envié una carta donde le expresamos nuestra postura sobre los orígenes de la inseguridad y la violencia en nuestro país.

Lamentablemente, en este periodo la situación ha empeorado, precisamente por la incapacidad del gobierno espurio, razón por la cual los argumentos planteados en nuestra misiva siguen teniendo vigencia. Sólo agregaría: que se respete nuestra soberanía y que el gobierno norteamericano no se aproveche de las circunstancias ni de la debilidad de Calderón. Cooperación sí, intervencionismo no.

No está de más recordarle lo que en su momento le expresamos: aunque sólo a los mexicanos nos corresponde enfrentar y resolver los asuntos internos de nuestra patria, consideramos pertinente –dado lo que usted representa– expresarle el sentir de millones de ciudadanos que luchamos cotidianamente por hacer realidad la justicia y la democracia en México.

Desde nuestra visión, el problema de la inseguridad y de la violencia en nuestro país se ha originado por la corrupción y la impunidad imperantes, y porque desde hace 26 años no ha habido crecimiento económico y millones de jóvenes han sido marginados de la educación y no han tenido oportunidades de trabajo.

Usted seguramente sabe que todo esto comenzó cuando un grupo de alrededor de 30 traficantes de influencias y políticos corruptos, utilizando como parapeto a la llamada política económica neoliberal, se apoderó del Estado mexicano, así como de una buena parte de los bienes de la nación y del presupuesto público. Y esta política de pillaje que ha enriquecido a una minoría de manera exagerada y obscena –como no ha sucedido en ninguna otra parte del mundo– ha condenado al pueblo de México al destierro y a la sobrevivencia.

Por eso creemos que es un error querer enfrentar el problema de la inseguridad y de la violencia sólo con mano dura, con militares, cárceles, leyes más severas y penas más largas. La solución al flagelo de la delincuencia pasa, necesariamente, por rescatar al Estado, cambiar el actual modelo económico y garantizar mejores condiciones de vida y de trabajo a la población. No debe olvidarse que la paz y la tranquilidad son fruto de la justicia.

Señora Clinton, en consecuencia –como en su momento se lo hicimos saber al presidente Barack Obama–, sostenemos que la solución al fenómeno migratorio y a la inseguridad no se encuentran en la construcción de muros ni en la militarización de la frontera, sino en el desarrollo económico y social de México.

Por eso es indispensable que la relación entre México y Estados Unidos se finque en la cooperación para el desarrollo y no en el uso de medidas coercitivas.

De igual modo, le manifestamos que aunque padecemos de un gobierno usurpador y fallido, cuya debilidad podría llevarlo a tomar acuerdos contrarios al interés nacional, existe también un movimiento ciudadano fuerte y la voluntad de muchos otros mexicanos, decididos a impedir cualquier actitud intervencionista y a defender nuestro derecho como nación libre y soberana.

Le saludamos de manera respetuosa y le deseamos una buena estancia en nuestro país.

Atentamente,

Andrés Manuel López Obrador, Presidente Legítimo de México

lunes, 22 de marzo de 2010

Mientras en EUA, Obama logró a duras penas rescatar el seguro médico, aquí la propuesta de la derecha es acotar aún más los derechos laborales.


La propuesta nació muerta: Encinas.
El coordinador del Grupo Parlamentario del PRD en la Cámara de Diputados, Alejandro Encinas, rechazó cualquier posibilidad de acuerdo con la representación del PAN en relación a impulsar una iniciativa de reforma laboral.
Respecto al llamado del presidente de la Cámara baja, Francisco Ramírez Acuña, para aprobar las reformas estructurales, Encinas aseguró: "no vamos a dar marcha atrás en ninguna propuesta que elimine el carácter tutelar del derecho social que en materia laboral indica la Constitución".
Entrevistado por La Jornada, el perredista consideró que la iniciativa panista había nacido "muerta" y darle aval en el Congreso a una propuesta propatronal, ante la que incluso el priísmo se ha manifestado en contra, es a todas luces improbable.

Tres tareas básica para la organización del pueblo, propone AMLO



Nuestro movimiento está vivo, expresa ante miles de seguidores frente al Hemiciclo a Juárez.

Amigas, amigos, muchas gracias, como siempre, por su participación en esta asamblea informativa.

Juárez es símbolo de honestidad, austeridad, rectitud, laicismo, legalidad y patriotismo. Este presidente vitalicio nos dejó muchas lecciones para actuar en circunstancias difíciles, pero quizá la enseñanza mayor fue su ejemplo de perseverancia y su inquebrantable fe en la causa que defendía.

Estamos convencidos que, más temprano que tarde, lograremos el renacimiento de México. Basamos nuestro optimismo en el hecho de que la actual decadencia ha sido causada por una funesta camarilla que no podrá, por mucho tiempo, impedir la dicha y la felicidad de nuestro pueblo.

Sabemos bien, estamos muy conscientes que los males que aquejan y atormentan a la nación, no son producto de la fatalidad o del destino. Tampoco existe ninguna razón natural o geográfica que justifique el empobrecimiento del pueblo y la actual decadencia.

Hay crisis porque, desde hace 27 años, la oligarquía con sus políticos y voceros, han venido imponiendo una política económica para beneficio exclusivo de una élite.

Hay crisis porque, en las últimas dos décadas, al amparo del poder público, un pequeño grupo ha saqueado al país y se han enriquecido, obscenamente, como no ha sucedido en ninguna otra parte del mundo.

Hay crisis porque se han privatizado los bienes de la nación.

Hay crisis porque el petróleo, el gas y la electricidad, han sido explotados de manera irracional, en provecho de empresas trasnacionales, de traficantes de influencia y de políticos corruptos.

Hay crisis porque, desde Salinas hasta Calderón, se han entregado 25 millones de hectáreas, el 12 por ciento del territorio nacional, para la explotación del oro, la plata, el cobre y se ha favorecido, básicamente, a tres consorcios: Grupo México, Peñoles y Carso, así como a las mineras canadienses, asociadas con políticos del PRI y del PAN.

Hay crisis porque la economía nacional ha permanecido estancada y no se han generado empleos.

Hay crisis porque se abandonaron las actividades productivas, tanto en el campo como en la ciudad.

Hay crisis porque los potentados no pagan impuestos.

Hay crisis porque se protege a los monopolios vinculados al poder.

Hay crisis porque el presupuesto se destina a mantener los privilegios de los altos funcionarios públicos.

Hay crisis porque no se garantizan los derechos constitucionales al trabajo, a un salario digno, a la educación, la salud, la vivienda, la seguridad social y el bienestar del pueblo.

Hay crisis porque a los jóvenes se les ha marginado y se les han cerrado las puertas para la educación y el trabajo.

Hay crisis porque impera la corrupción y la impunidad.

Hay crisis porque un grupo ha confiscado todos los poderes constitucionales y mantiene secuestradas a las instituciones.

Hay crisis, en suma, porque en México domina una oligarquía y no hay una auténtica democracia.

Los responsables de la tragedia nacional, desde luego, tienen nombre y apellido. Son los 30 potentados que, por mantener y acrecentar sus privilegios, han venido cancelando el futuro de millones de mexicanos y están destruyendo al país. Y como es evidente, esta mafia no está dispuesta a ceder en nada, aunque terminen de arruinar a México y de desgraciarnos a todos.

Por eso, amigas, amigos, compañeras, compañeros, la única opción que tenemos es la de derrotar a la oligarquía en el terreno político, en buena lid, de manera pacífica para establecer un gobierno del pueblo y para el pueblo.

Pero no tengamos ninguna duda, el movimiento está vivo, muchas mujeres y hombres en rancherías, en ejidos, en comunidades, en pueblos, en colonias y en barrios están trabajando casa por casa, para despertar las conciencias dormidas y para que todos juntos logremos la transformación de nuestro país.

En todo el territorio nacional se está llevando a la práctica una estrategia que consiste en el cumplimiento de tres tareas básicas, esto es también importante en nuestro movimiento. Hemos concebido definir con mucha claridad el plan de acción. ¿Cuál es el objetivo? La transformación del país, ¿cuál es la tarea, estrategia, qué es lo que tenemos que hacer para conseguir ese propósito, ese objetivo superior? Tres tareas básicas: primero, que los comités municipales, estatales, distritales que se han constituido se encarguen de construir, de constituir, de crear comités territoriales. Que tengamos comités en todos los pueblos, colonias y barrios de México.

Esto es muy importante, la organización. No vamos a lograr nuestro objetivo, si no consolidamos nuestra organización. ¿Cuál fue una de las lecciones que nos dejó la elección del 2006? Que nos robaron la Presidencia porque la mafia no quiere ningún cambio en beneficio del pueblo, pero también nos robaron la Presidencia porque se valieron de que nos faltaba organización.

Por eso trabajemos en organizar al pueblo, pacientemente y con intensidad, organicemos a la gente. Miren, cuando definimos que estas tres tareas eran importantes, de repente coincidió que revisando la historia, fue lo que hicieron en su momento los liberales, los magonistas, para enfrentar la dictadura de Porfirio Díaz.

¿Qué fue lo primero que hicieron? Crearon clubes liberales, el primer club Ponciano Arriaga, luego clubes liberales en todos los pueblos del país. Algo parecido a nuestros comités.

Esto se está haciendo, esta tarea se está llevando a la práctica en todo el territorio nacional.

Segundo, tenemos que seguir convenciendo a más gente, adherir a nuestro movimiento a más ciudadanos, mujeres y hombres de buena voluntad. Como aquí nos dijo Pedro Miguel, ya somos dos millones 500 mil en todo México, los representantes del Gobierno Legítimo y de este movimiento. Hay que seguir inscribiendo a más ciudadanos.

No sólo es un asunto cuantitativo, numérico, es que cuando se convence a un ciudadano, nos está dando ya su confianza y está asumiendo el compromiso de luchar junto con nosotros para lograr la transformación del país.

Y lo tercero, tenemos que ayudar todos en la distribución, casa por casa, del periódico Regeneración, tenemos que romper el bloqueo informativo, tenemos que despertar las conciencias de los ciudadanos. También en esto hay que tomar en cuenta la historia.
Los magonistas hicieron trabajo de convencimiento, de concientización, con un periódico que llevaba precisamente ese nombre: Regeneración. Llegaron a tirar 25 mil ejemplares en aquellos tiempos. Cuando ya no podían hacer el periódico en la ciudad, porque eran reprimidos y hostilizados, y esto también indica cómo es importante la información, cómo es importante el que se esté informando al pueblo cuando se padece de opresión.
Por eso qué bueno que se tomó la decisión de sacar este periódico. Ya van tres números y hoy se está repartiendo el número cuatro. Todos tenemos que entregar el periódico. Se le puso Regeneración en homenaje a los hermanos Flores Magón.

Pero, al mismo tiempo, estamos luchando para impedir, para parar más retrocesos. Nos mantenemos pendientes y movilizados, denunciando infamias y arbitrariedades de los poderosos. No dejamos ni dejaremos de apoyar a los trabajadores electricistas del SME, a los mineros de Cananea, a los pobladores de Zimapán, que se oponen a la instalación de un basurero tóxico. Estamos atentos para impedir que se construya la presa El Zapotillo, que borraría del mapa a tres históricos pueblos de Jalisco.

Seguimos respaldando a dirigentes sociales que se manifiestan contra la destrucción del territorio y la contaminación provocada por las empresas mineras, en particular, por la de San Xavier, en el cerro de San Pedro, en San Luis Potosí.

También estamos exigiendo esclarecer y castigar a los autores materiales e intelectuales del asesinato de Mariano Abarca Roblero en Chicomuselo, Chiapas, quien luchaba con su pueblo enfrentando la depredación de una minera canadiense. Mantenemos la demanda de que se castigue a Eduardo Bours, ex gobernador de Sonora y a Juan Molinar Horcasitas, anterior director del Instituto Mexicano del Seguro Social, por la muerte de 49 niños y heridas graves a 79 más, en la guardería ABC de Hermosillo.

Vamos a seguir insistiendo hasta que les devuelvan sus ahorros a los exbraceros. Es una gran injusticia lo que se está cometiendo. Muchos de ellos están falleciendo, los han hecho esperar tiempo, los han traído de arriba para abajo, ya autorizaron en el presupuesto 38 mil pesos, pero como burla, decidieron que les iban a entregar el dinero en 10 años. Muchos de ellos ya no van a vivir para recibir ese apoyo.

Yo, aquí, vuelvo a pedirles a nuestros legisladores que suban a la tribuna, de manera enérgica, para exigir justicia a los ex braceros.

Jamás dejaremos de exigir la presentación de los desaparecidos y la libertad de los presos políticos, indígenas, campesinos y ciudadanos injustamente encarcelados. De nuevo expresamos nuestra solidaridad con los dirigentes de Atenco, que con saña y arbitrariamente permanecen privados de su libertad.

No olvidemos que una minoría codiciosa y sin llenadera, ha hecho ingrata la vida de millones de mexicanos y, además, llevó a la presidencia a una persona incapaz de garantizar la tranquilidad y la paz social.

Calderón, para ser claros, no estaba ni siquiera para ministerio público, con todo respeto a los ministerios públicos, mucho menos para presidente de México.

Calderón, como ha quedado demostrado, no es un hombre de Estado. Calderón, repito, le pegó un garrotazo a lo tonto al avispero y ahora todos estamos pagando las consecuencias. Fue irresponsable y torpe declarar la guerra a la delincuencia organizada sin conocer la realidad y sin un plan integral que pusiera el énfasis en el desarrollo social.

Se requiere atender, antes que nada, las demandas de trabajo y bienestar.

El proceder de Calderón en esta materia ha dañado gravemente al país. Han perdido la vida, y eso es lo más lamentable, miles de seres humanos, algo que no sucedía desde la Revolución. Por si fuese poco, se ha desgastado al Ejército y se está alentando a los criollos que quieren anexarnos y a quienes siempre están esperando intervenir desde el extranjero en asuntos que sólo competen a los mexicanos.

Por eso, llamamos al Gobierno de Estados Unidos a que respete nuestra soberanía, que no se aproveche de las circunstancias ni abuse de la debilidad de Calderón. Cooperación sí, intervencionismo no.
Al mismo tiempo, urgimos al gobierno a que se tomaran medidas para atemperar los daños a la economía y al bienestar del pueblo. Y no hicieron caso.


¿Por qué es importante un amplio programa de construcción de obras públicas? Porque se logra un efecto multiplicador, se reactiva rápido la economía, se meses, se pone a trabajar a la gente y se hace la infraestructura que se necesita en el país.

En mis recorridos por la República, he podido constatar que el principal clamor es la falta de empleo y no he visto obras en proceso por ninguna parte. La industria de la construcción está paralizada. Un dato: en Ciudad Juárez, más de la mitad de sus calles no tiene pavimento.

En cuanto a los jóvenes, es indispensable aprobar de inmediato un programa de becas para estudiantes de escuelas preparatorias, institutos y universidades públicas, algo parecido a lo que aplica el Gobierno del Distrito Federal en esta ciudad.

Es muy difícil que en los medios de comunicación de nuestro país se conozcan asuntos que verdaderamente interesan al pueblo de México. Por eso no nos desanimemos, no estemos perdiendo el tiempo en lo que están Sigamos luchando hasta lograr que haya patria para todos, patria para el pobre, patria para el humillado.

¡Que viva el pueblo de México!

¡Que Viva Juárez!

¡Viva México!

¡Viva México!

¡Viva México!

(Fragmentos)

viernes, 19 de marzo de 2010

Los cubanos, solos, decidirán la institucionalidad democrática y los ámbitos de oposición en la isla.


Ayuno de presos afecta el diálogo de Cuba con EU y la UE

--- La Habana no negocia bajo presión, sostiene el politólogo

La Habana, 15 de marzo. El caso de los disidentes en huelga de hambre
y las presiones para indultar a los presos afecta el progreso del
diálogo de Cuba con Estados Unidos, así como lo avanzado con la Unión
Europea (UE), dice a La Jornada el politólogo Rafael Hernández: "El
gobierno de La Habana no negocia bajo presión, sólo el diálogo
diplomático tiene resultados, como saben bien otros gobiernos".

Director de la revista cubana Temas, Hernández acaba de regresar de la
Universidad de Texas, en Austin, donde impartió un posgrado sobre
relaciones Cuba- Estados Unidos, que antes enseñó en Columbia y
Harvard y, en México, en el CIDE y el ITAM.

Estima que los disidentes no son sociedad civil, sino "micropartidos
de oposición", que entre sus líderes no hay ningún Havel o Walesa, y
que serán los cubanos en la isla quienes decidan si el futuro
socialismo cubano pudiera llegar a admitir una oposición leal dentro
del sistema.

–¿Cuál es la coyuntura internacional actual de Cuba, en especial con
Estados Unidos?

–Aunque esta administración no ha hecho cambios políticos sustanciales
hacia Cuba, el diálogo ha avanzado más en el último año que en toda
esta década. Han reanudado las conversaciones migratorias, y abierto
temas como el correo directo. El Congreso podría aprobar la libertad
de los estadounidenses para viajar a la isla. Algunos grupos
semioficiales exploran avenidas de cooperación en intercepción de
drogas. Sin levantar las restricciones al intercambio académico y
cultural impuestas por Bush en 2005, han otorgado algunas visas. Por
otro lado, la UE, con el liderazgo de España, se ha aproximado al
gobierno de Raúl Castro, cuyas relaciones con toda América Latina son
más estrechas que nunca.

–La visión internacional sobre Cuba se concentra en la oposición, tras
la muerte de Orlando Zapata Tamayo y la huelga de hambre de Guillermo Fariñas…

–La muerte de Zapata es una tragedia humana, pero su repercusión
responde a factores políticos, encadenados con la huelga de Fariñas.
Ninguna de las actuales presiones para el indulto de presos facilita
cambios en la política cubana, rodeada hoy por una tormenta
propagandística. Ni siquiera bajo la presión de la Crisis de los
Misiles (octubre de 1962), al borde de un conflicto nuclear, la
política de Cuba cambió. El camino más efectivo para propiciar cambios
(como han sabido casi todos los gobiernos mexicanos) es el diálogo
diplomático respetuoso. Es obvio que la muerte de Zapata y sus
secuelas convienen a quienes se oponen a ese diálogo con Estados
Unidos y Europa.

–¿Hablamos de disidentes, opositores, mercenarios, presos de
conciencia, presos políticos...?

–Un disidente es el que reniega de su creencia anterior. Éste no es el
caso de los clásicos anticomunistas del exilio, sino el de los ex
comunistas pro soviéticos y de otras tendencias ortodoxas, de donde
provienen Ricardo Boffil, Elizardo Sánchez o Vladimiro Roca,
auténticos disidentes. Estos descartan la violencia de las armas,
igual que las principales fuerzas del exilio anticastrista actual.
Ambos grupos difieren en cuanto al bloqueo, pero coinciden en su afán
de restauración capitalista y anticastrismo furibundos; por eso se
identifican fácilmente con Estados Unidos, con partidos y gobiernos
europeos y de otros países. Aunque algunos se presentan como
socialdemócratas, el eje ideológico disidente se mueve entre el centro
y la derecha. Son grupos pequeños y numerosos, dispersos y sin arraigo
en la población. Está claro que, aparte de recibir dinero y apoyo
político de Washington, también tienen creencias ideológicas, y entre
ellos puede haber personas honestas, resentidas o confundidas. No
tienen la base social de un sindicato Solidaridad, ni entre sus
líderes hay ningún Walesa o Vaclav Havel. No son sociedad civil, sino
micropartidos de oposición. El puñado de presos políticos en sus filas
no lo está por delitos "de conciencia", ni por la mera expresión de
ideas contrarias al gobierno, sino por oponerse activamente al
sistema, en alianza con Estados Unidos, el exilio clásico y el viejo
anticomunismo europeo.

–¿Qué los hace marginales al consenso político en Cuba?

–Primero, que no son las únicas ni las principales voces críticas en
el país. Aunque no con la misma resonancia externa, hay un debate
político en curso, dentro y fuera de las instituciones, sobre asuntos
como la descentralización, las formas de propiedad no estatal, el
salario, el nivel de vida, la ampliación de los espacios de libre
expresión, la aplicación de la ley, la democratización de las
instituciones, incluso políticas, el control popular de la burocracia.
Los opositores no tienen proyecto coherente, sino consignas
ideológicas. Su falta de legitimidad interna se deriva del apoyo de
Estados Unidos (verificable en el sitio web del Departamento de
Estado) y de los partidos europeos, y de su alianza con el exilio. Las
embajadas en La Habana los conocen, y saben que no representan ninguna
alternativa política viable; las reacciones internacionales y los
titulares de la gran prensa responden más a las pugnas electorales y
parlamentarias de esos países, que a la situación en la isla.

–Alguna posibilidad de salir de ese cuadro…

–Hay una lógica perversa, según la cual Cuba tendría que pagar un
tributo cada vez que Estados Unidos hace un ligero cambio, por
ejemplo, autorizar los viajes de los cubano-estadounidenses. Si esta
administración considerara la liberación de los cinco cubanos presos
en Estados Unidos, la única "ficha negociadora" aceptable para Estados
Unidos serían los disidentes condenados como "agentes de una potencia
extranjera" (como se les llamaría allá). Los disidentes resultan
peones en este tablero de poderes enfrentados. En un cuadro tan
cerrado, es difícil suponer por ahora un cambio en el trato hacia
ellos. Serán los propios cubanos los que decidirán si, además de una
institucionalidad democrática renovada, un modelo descentralizado y
una economía mixta, cabrá una oposición leal dentro del futuro sistema
socialista.
(tomado de La Jornada, martes, 16 de marzo de 2010).