martes, 2 de marzo de 2010

El exguerrillero José Mujica asume como Presidente de Uruguay.



Foto: APMONTEVIDEO, 1ro de marzo.— José Mujica, ayer guerrillero tupamaro y quien sufrió la cárcel por sus ideas, asumió la presidencia en Uruguay en un clima de fiesta popular, en una ceremonia por primera vez al aire libre, ante gobernantes sudamericanos y otros invitados especiales.
Mujica, de 74 años, comprometió un Gobierno de continuidad, abierto a la oposición, centrado en acabar con la indigencia y con una apuesta renovada por América Latina y el MERCOSUR, reporta ANSA.
De traje y sin corbata, Mujica fue investido para cumplir cinco años de Gobierno junto a su vicepresidente Danilo Astori en la Asamblea Legislativa, que presidió su esposa la senadora, Lucía Topolansky, y luego recibió la banda presidencial de Tabaré Vázquez en una colmada Plaza Independencia.
Hizo un llamado al diálogo a todos los partidos políticos a fin de lograr la gobernabilidad y dar solución a los conflictos nacionales. Se comprometió a tener un estricto control de la economía y del sistema financiero y bancario.
Los presidentes de Argentina, Cristina Fernández; Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; Paraguay, Fernando Lugo; Bolivia, Evo Morales; Ecuador, Rafael Correa; Colombia, Álvaro Uribe, y Venezuela, Hugo Chávez, participaron de los actos igual que el Príncipe Felipe, de España, y el primer vicepresidente cubano, José Ramón Machado Ventura.

lunes, 1 de marzo de 2010

El Poder Legislativo decidirá que reforma política conviene más a México.


VÍCTOR FLORES OLEA
LA JORNADA 1 DE MARZO 2010

Concentración de hechos políticos, algunos de consecuencias fundamentales para México. Los principales: el núcleo de lo que sería un nuevo organismo internacional de los países latinoamericanos y del Caribe, distinto de la OEA sin la presencia de Estados Unidos y Canadá; la discusión en México sobre las próximas reformas políticas, sobre todo electorales; y, todavía, la terrible denuncia de Carlos Salinas de Gortari sobre la filtración” de Ernesto Zedillo a grupos económicos acerca de la inminente devaluación en 1994, que habría costado al país varios miles de millones de dólares y que nos mantendrá por años en una inagotable deuda fiscal.
Hemos dicho que el actual proceso político latinoamericano busca encontrar mayor “autonomía” respecto de la potencia del norte, mayor libertad en decisiones que se han caracterizado por acatar la instrucción, lo que nos ha llevado a situaciones límites de sometimiento y violencia. Ejemplo: las dictaduras impuestas bajo la guerra fría.
Algunos han insinuado que fracasará el intento porque requerimos de Estados Unidos y por nuestras contradicciones múltiples, y hasta por una especie de incapacidad ancestral para lograr organización. No es así: la reacción prácticamente unánime del conjunto latinoamericano para intentar una ruta de autonomía se explica por la historia de subordinación que hemos vivido. No resulta fácil, pero la situación ha madurado y hoy las posibilidades son menos remotas que hace unos años. Por cierto, en multitud de ámbitos seguiremos con estrechos contactos (inevitables y deseables) con Estados Unidos: en las relaciones bilaterales y multilaterales (desde luego en la OEA y en la ONU), no faltaba más, pero procurando que haya un nuevo trato (si es posible entre iguales), que no signifique el peso de la servidumbre impuesta.
¿La respuesta? Ya se ha anunciado la visita de Hillary Clinton a América Latina, que no deberá limitarse a jalar orejas porque podría llevarse una sorpresa: la Comunidad de Naciones de América Latina y el Caribe es una respuesta al trato histórico de la potencia a su “patio trasero”, que ahora se propone dejar de serlo. ¿Con éxito?
Por otro lado, parece que no fue el mejor momento para la queja colectiva “No a la generación del No”, que reclamó, entre otros puntos, el parcial rechazo a las reformas políticas presentadas por Felipe Calderón. Dicho de otro modo: el desplegado de marras exhibe la intención última y principal de apoyar la iniciativa de Calderón. Pero para la mala fortuna de los firmantes, el mismo día de su publicación se presentaron en el Legislativo iniciativas del PRI y del PRD que enriquecen grandemente los temas a discusión. También para mala fortuna de los firmantes, ese mismo día (23 de febrero) el ex presidente Carlos Salinas, en un seminario sobre privatización de la banca, denunció duramente la inmoralidad (la corrupción en su esplendor) de Ernesto Zedillo, también ex presidente y firmante del documento, lo cual no debió ser motivo de alegría para quienes lo elaboraron y suscribieron.
Con el conjunto de iniciativas de reforma política en la mesa (Calderón-PAN, PRI, PRD), el Legislativo cuenta con un rico material para el análisis y la discusión. Ejemplo: en las tres iniciativas se mencionan los temas del referendo y la consulta ciudadana, si bien con modalidades diferentes.
Lo mismo ocurre respecto del número integrante de las cámaras de senadores y diputados: Calderón y PRI proponen 96 para la primera y 400 para la segunda. El PRD mantiene el número de 500 para los diputados y también propone 96 para los senadores, con procedimientos distintos.
En cuanto al presupuesto y a las llamadas iniciativas preferentes, las diferencias son importantes y las del PRD hacia una mayor participación ciudadana). Por lo que hace a las relecciones Calderón-PAN, coincidiendo con ellos el PRI, proponen para diputados (federales o locales) un total de nueve años, y para senadores un total de 12. El PRD no ha hecho propuesta al respecto. En torno a los temas comunes del PAN-PRD, habría que subrayar la de las candidaturas independientes, con variados requisitos. En la iniciativa Calderón-PAN y en la del PRD se reconocería la facultad ciudadana de presentar iniciativas de ley.
Por lo que hace a la ratificación del gabinete y a la autonomía del Ministerio Público hay coincidencias esenciales en las propuestas del PRI y del PRD, con varias modalidades.
Calderón-PAN irían solos en la propuesta de segunda vuelta para la elección presidencial. El PRI en cuanto a la declaración del estado de emergencia. Y el PRD en los temas de juicio político, de la aprobación del Plan Nacional de Desarrollo y de los tratados internacionales, en que se incluiría a la Cámara de Diputados, y en la difícil, pero indispensable cuestión de la revocación del mandato.
Necesariamente apretada la síntesis, pero ofrece un panorama del rico material en manos de las cámaras para su decisión en los próximos meses. Las propuestas vienen de muchos lados. ¡Ojalá no falle el Legislativo!
En honor de Carlos Montemayor

Carlos Montemayor, por siempre.



¿Quién era Carlos Montemayor?

Carlos Montemayor nació en Parral, Chihuahua el 13 de junio de 1947.

Fue escritor, traductor, activista social defensor de los pueblos indígenas y de los grupos más vulnerables de México.

Fue miembro de la Academia Mexicana de la Lengua, de la Real Academia Española, de la Asociación de Escritores en Lenguas Indígenas y cantante de ópera mexicano.

Su libro “Tarahumara” es el compendio más completo acerca de los rarámuris de la Sierra de Chihuahua.

Su obra “Guerra en el Paraíso” es el relato trágico de los hechos violentos que se vivieron en México a principios de los años setenta.

“Mal de piedra” se remite a una de las constantes de Parral, su pueblo natal: la minería. Lo mismo que en “Minas del retorno”, donde rompe con el modelo de la tradicional novela lineal.

Sus ensayos son determinantes para entender la problemática actual de México.

Premios recibidos:
Premio Internacional Juan Rulfo por su cuento Operativo en el trópico.
Premio Xavier Villaurrutia por Las llaves de Urgell.
Premio José Fuentes Mares por su libro de poesía Abril y otras estaciones.
Premio Colima de narrativa por Guerra en El Paraíso.

Para los años noventa destacaron obras como "Guerra en el paraíso" (1991), "Los informes secretos" (1999), "Chiapas, la rebelión indígena de México" (1998), "Arte y trama en el cuento indígena" (1998), "La guerrilla recurrente" (1999), "La tormenta y otras historias" (antología) (1999), "Obras reunidas I. Guerra en el paraíso y Las armas del alba" (2006) y "La Fuga" (2007).

El laureado antropólogo e historiador mexicano Miguel León Portilla, principal autoridad en materia del pensamiento y la literatura náhuatl, pidió ser orador durante el homenaje público en su honor. Dijo que Montemayor fue "un hombre del Renacimiento que sabía griego y era un notable tenor; su figura era querida e importante...era un mexicano entregado a su tierra...al menos nos queda el consuelo de su obra".
El poeta Juan Gelman comentó: "...nos va a hacer mucha, mucha falta".
En la Academia Mexicana de ala Lengua despidieron al poeta con aplausos sentidos, canciones y con gritos de "¡Viva Carlos!"

Uno de sus poemas:

Memoria
Estoy aquí, en la casa, a solas.
Aquí están los muebles, el aire, los ruidos.
Tengo un sentimiento tan transparente
como el vidrio de una ventana.
Es como la ventana en que miraba la nieve al amanecer,
hace muchos años, cuando era niño,
y pegaba la cara contra el cristal y comprendía toda la vida.
Es un deseo en calma, como la tarde.
Es estar como están todas las cosas.
Tener mi sitio como todo lo que está en la casa.
Perdurar el tiempo que sea, como las cosas.
No ser más ni mejor que ellas.
Sólo ser, en medio de la mi vida,
parte del silencio de todas las cosas.

En pos de la unidad latinoamericana.



¿Unidad latinoamericana? (El Público)

AUGUSTO ZAMORA

En 1826 se celebró en Panamá, convocado por Bolívar, un Congreso Anfictiónico entre las recién creadas repúblicas americanas. Su propósito era establecer una alianza regional, ante el temor de que cristalizara un pacto hispano-francés para reconquistar los perdidos dominios hispanos.

La reunión terminó sin mayores resultados y derivó las decisiones de fondo a una nueva cita en Tacubaya (México). Si a Panamá acudieron sólo cinco estados (ninguno de la cuenca del Plata, ni Chile, ya neocolonias inglesas, sí EEUU, infiltrado allí por Santander, el más furibundo enemigo de Bolívar, e Inglaterra), a Tacubaya se presentaron sólo tres. Después de esperar casi dos años sin resultados (de 1826 a 1828), se declaró disuelto el Congreso. No hubo más. Sumidos en cuartelazos, guerras civiles y caos, aquellos remedos de estados estaban más ocupados en entregar sus riquezas a Inglaterra y en autodestruirse que en crear alianzas regionales.

Desde entonces, y hasta fecha reciente, los países latinoamericanos han movido las siempre oxidadas palancas integracionistas al socaire de amenazas externas contra alguno o varios de sus miembros, y no siempre. Así, la guerra imperialista de EEUU contra México en 1847 provocó pánico en la región y llevó a celebrar el Congreso de Lima, entre 1847 y 1848, para crear una confederación sudamericana “con el fin de protegerse de las agresiones foráneas”. En septiembre de 1856 se organizó una reunión en Santiago de Chile a raíz de la invasión de Nicaragua por aventureros yanquis, financiados por esclavistas del sur de EEUU (que pretendían anexionarse Centroamérica como nuevos estados esclavistas para romper el empate que mantenían con los abolicionistas y de paso controlar la ruta interoceánica, entonces pensada para hacerse por Nicaragua). La reunión produjo el llamado Tratado Continental, del que formaron parte todos los estados hispanoamericanos, con excepción –nuevamente– de los estados rioplatenses y Brasil.

Un nuevo intento de forjar una alianza regional se dio en 1864, cuando la invasión francesa de México, que, al igual que las anteriores, quedó en mucho ruido y pocas nueces. México perdió la mitad de su territorio; Centroamérica pudo, unida, librarse sola de los aventureros yanquis, y Benito Juárez puso fin al sueño de Maximiliano de Austria de crearse un imperio mexicano, fusilándolo en el Cerro de las Campanas.


No hubo más hasta que, en 1889, de la mano de EEUU (emergente poder imperial continental) se reunieron en Washington, como la gallina reúne a sus polluelos, representantes de todos –todos– los países del continente americano. Allí, guiados por el secretario de Estado estadounidense, acordaron crear una Oficina Comercial de las Repúblicas Americanas, nombre explicativo en sí mismo, pues a EEUU lo único que le interesaba de la reunión era promover sus intereses comerciales, en choque permanente con los británicos, entonces amos y señores de los ex dominios españoles y portugueses.


Siguieron otras conferencias americanas, mangoneadas por EEUU, que terminaron cristalizando en la creación, en 1910, en Buenos Aires, de la Unión Panamericana (UP), primera organización mundial como tal, y que funcionará hasta 1948, cuando es sustituida por la Organización de Estados Americanos (OEA). La UP será el marco dentro del cual surgirá un pujante Derecho Internacional Americano (nunca valorado en Europa), deformado y vapuleado por las políticas imperialistas de EEUU, que darán lugar a lo que se resumiría en la expresión “el Uno y los veinte”, para referir que un país –EEUU– podía más que todos los otros veinte miembros, tanto en la UP, como en la OEA (como puso de manifiesto el golpe de Estado contra el presidente Manuel Zelaya, en Honduras, en 2009).


El triunfo de la revolución sandinista en 1979 y las amenazas de una invasión de Nicaragua por EEUU, que habría extendido la guerra por toda Centroamérica, llevan a cuatro países –Panamá, México, Colombia y Venezuela– a crear, en 1984, el grupo mediador de Contadora. A este grupo se unirán en 1984 cuatro países más (Brasil, Perú, Argentina y Uruguay), conformando el primer grupo regional enfrentado –hecho insólito– al poder yanqui. El grupo de ocho países decidió, en 1988, establecerse como mecanismo permanente, marcando, desde entonces, una pauta regional que fructificó en Cancún el pasado 22 de febrero con la decisión de crear, de aquí a 2012, una organización regional de Latinoamérica y Caribe.


Desde hace más de una década, con el ascenso de gobiernos de izquierda y progresistas, los procesos latinoamericanos de integración han recibido un impulso decisivo. Entre ellos destacan tres, el ya consolidado MERCOSUR, y dos de nuevo cuño: la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) y la Unión de Naciones del Sur (UNASUR). Ambos procesos son la manifestación de una voluntad, cada vez más firme, de crear alianzas regionales sólidas que, además de servir para combatir pobreza y desigualdad, sirvan para crear foros desde los que negociar, con mayor fuerza, con otros bloques regionales. Son, también, esfuerzos dirigidos a consolidar la especificidad de América Latina y el Caribe, única región del mundo en paz (con la excepción triste de Colombia), única región sin enemigos externos (salvo el de siempre, que es parte del paisaje) y única región que ha abrazado, sin casi fisuras, el Derecho Internacional y la solución pacífica de las controversias internacionales.


La especificidad latinoamericana requiere de una organización internacional propia, desde la que pueda desarrollar sus propias políticas y estrategias y servir –en su condición de región pacífica y en paz con todo el mundo– de puente, bisagra o interlocutor en los tantos conflictos que abaten al mundo. Por demás, en un mundo en que los estados van siendo sustituidos progresivamente por grandes bloques regionales como actores en la política, la economía y la guerra, Latinoamérica no puede renunciar a poseer su propio bloque regional. No será fácil el camino, pues la OEA ha sido, para EEUU, lo que la OTAN en Europa, un medio para mantener aherrojados a los países. Pero no hay alternativa a esa vía. No, si quiere librarse de la dependencia, la dominación y el atraso.

Augusto Zamora es autor de ‘Ensayo sobre el subdesarrollo. Latinoamérica, 200 años después’

jueves, 25 de febrero de 2010

Un Lobo vengativo por no ser invitado a la Cumbre latinoamericana busca desquitarse con Zelaya.


Lobo, el de Honduras y de nombre Porfirio, muestra por fin los colmillos. Dejó atrás su careta de demócrata y se asume como la prolongación de Micheletti, de nombre Roberto, por añadidura "el golpista", al avalar la nueva orden de aprehensión en contra del depuesto expresidente Manuel Zelaya, no obstante el exilio al que éste optó luego de la asunción del nuevo mandatario.
Al término de la Cumbre de la Unidad, celebrada en la Riviera Maya mexicana, Lobo, furioso, ha mostrado su indignación por no ser invitado y acosa nuevamente a Zelaya, sin el menor rubor de ser un producto emanado de un proceso electoral manipulado enmedio de la asonada militarista.
Ayer miércoles, el Ministerio Público de Honduras pidió ante la justicia la captura de Zelaya, dos ex ministros y otros dos ex funcionarios de su gobierno, contra quienes abrió un nuevo proceso por fraude, falsificación de documentos y abuso de autoridad.
"El gobierno de Lobo, en forma equivocada, toma venganza personal contra el ex presidente Zelaya al no ser invitado al Grupo de Río", afirma un comunicado enviado por el ex mandatario.
En el comunicado emitido en República Dominicana, donde reside como "huésped distinguido" desde el pasado 27 de enero, Zelaya denunció que el gobierno de Lobo "reinicia y recrudece la persecución política olvidándose de la reconciliación nacional" y que "continúan en sus cargos los coautores del golpe de Estado" llevada a cabo en su contra el 28 de junio pasado.
Entre ellos citó al "fiscal general, que participó activamente, los magistrados de la Corte Suprema, al ministro de Defensa y a la misma cúpula militar, manipulando las leyes y la justicia".

miércoles, 24 de febrero de 2010

Surge la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños.

El respeto a la diversidad ideológica y la independencia de las naciones, fundamentales para la conformación del nuevo organismo.

Presidentes de 24 naciones del área, acordaron la creación de un nuevo organismo que recibirá el nombre de Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, organismo que agrupa a todas las naciones de la región, sin la presencia de Estados Unidos y Canadá.

Entre las primeras acciones primer lugar se refirió a la Declaración de Apoyo a Haití, cuyo compromiso es trabajar en el largo plazo y bajo la conducción del gobierno haitiano para la reconstrucción de la nación caribeña.

También se aprobó de manera unánime un Comunicado Especial sobre Cooperación en Materia Migratoria, que aborda la difícil problemática que agobia al continente; asimismo, la Declaración de Apoyo a la Iniciativa Yasuni ITT, presentada por Ecuador, y la Declaración Especial sobre Guatemala.

Los mandatarios adoptaron además el Comunicado Especial sobre la Explotación de Hidrocarburos en la Plataforma Continental y, asociado a ello, el Comunicado sobre las Islas Malvinas en que se solidarizan con la postura argentina.

Destaca por supuesto la Declaración sobre la Necesidad de Frenar el Bloqueo Económico y Comercial de Estados Unidos contra Cuba.

Durante el encuentro celebrado en la Riviera Maya, los mandatarios suscribieron acuerdos relacionados al rubro de seguridad, cambio climático, sustentabilidad, crisis económica, pobreza, salud, servicios educativos, intercambio cultural, infraestructura, combate a las drogas y cooperación con mecanismos regionales y subregionales.

Finalmente surgió la Declaración de la Cumbre de la Unidad de América Latina y el Caribe, con la que se crea la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños. A partir de ahora inician los trabajos para conformar las siguientes cumbres: Venezuela en 2011 y Chile en 2012, a cuyo término se asumirá el “patrimonio” del Grupo de Río y la Cumbre de América Latina y el Caribe (CALC).

Al respecto, la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, destacó que para que esta organización tenga éxito será fundamental el respeto a la diversidad de ideologías que están presentes en la región. Raúl Castro, el mandatario cubano, afirmó que ser una nación independiente será la condición imprescindible para formar parte del nuevo organismo y coincidió con Bachelet en que “deberá caracterizarse por el respeto a la diversidad cultural, a las distintas dimensiones geográficas y económicas, al sistema político que cada país adopte, a la disparidad en riquezas naturales y al diferente desarrollo social”.

lunes, 22 de febrero de 2010

DECLARACIÓN CONJUNTA EMANADA DE LA XI INTERPARLAMENTARIA MÉXICO-CUBA.





Resumen de los puntos fundamentales del acuerdo binacional

Al considerar prioritaria la “verdadera normalización” de las relaciones México-Cuba, las representaciones de ambos países coincidieron en promover las relaciones económicas, financieras, de intercambio comercial, y enfatizaron la importancia de la educación, la cultura y el deporte como puentes de unidad entre los pueblos.

En la Declaración Conjunta suscrita al término de la XI Interparlamentaria realizada en La Habana, destacaron la integración del Grupo Parlamentario de Amistad México-Cuba en los Congresos de las dos naciones y resaltaron la importancia de coordinar acciones conjuntas de beneficio binacional y regional.

Reiteraron su “más enérgica condena al bloqueo económico, comercial y financiero”, que los Estados Unidos mantienen contra la isla por casi 50 años, y se pronunciaron a favor de que la comunidad internacional tome medidas a favor del levantamiento incondicional e inmediato del mismo.

Refrendaron su rechazo a la extraterritorialidad de leyes y políticas coercitivas unilaterales, como el caso de la Ley Torricelli y la Ley Helms Burton, nocivas para el libre comercio, que impactan el desarrollo económico y social y afectan las relaciones entre las naciones.

Encabezados por el Senador Carlos Navarrete, presidente del Senado mexicano, así como por el Diputado Ricardo Alarcón de Quezada, presidente de la Asamblea del Poder Popular de Cuba, los legisladores mostraron especial preocupación por el cambio climático mundial, al tiempo de recordar la alerta hecha por el presidente Fidel Castro en 1992.

Al respecto, acordaron plena colaboración de cara a la COP 16 a celebrarse en México a fines del presente año, luchar por los compromisos de todos los países del mundo para reducir el efecto invernadero, el uso de tecnologías de fuentes alternativas de energía y la trascendencia de la participación de los parlamentarios en este proceso.

Mención especial mereció la inseguridad alimentaria a causa del fenómeno climático, para lo cual se requiere apoyar la agricultura con mayores inversiones y especialización a través de acuerdos regionales o continentales de intercambio de alimentos básicos desde los países que hoy tienen reservas de ellos.

Consideraron fundamental renegociar el Acuerdo de Complementación Económica (ACE-51) y la modernización del Acuerdo para la Promoción y Protección de Inversiones (APPRI), además de impulsar nuevas líneas de crédito a través de Bancomext.

Se fortalecerá la promoción comercial, la información sobre los mercados, la participación de empresas mexicanas en la Feria Internacional de la Habana, en tanto se revisan barreras no arancelarias, sanitarias, fitosanitarias, zoosanitarias y normalización técnica para favorecer el intercambio binacional.

Diputados y Senadores cubanos y mexicanos rechazaron la instalación de bases militares estadounidenses en suelo latinoamericano, y propusieron el cierre definitivo de la base castrense que EUA tiene en la provincia de Guantánamo.

La libertad inmediata para Los 5 cubanos presos en cárceles estadounidenses fue otro de los clamores unánimes emanados de la XI Interparlamentaria México-Cuba.

No faltó el llamado a la solidaridad, repetido de manera constante, a favor de Haití, en cuyo caso comentaron la posibilidad de fortalecer mecanismos de cooperación internacional a mediano y largo plazo, en el que participen gobierno y organizaciones sociales de distintos países del mundo.

La Interparlamentaria, que concluyó el pasado sábado 20 de febrero en la capital cubana, también refrendó su compromiso con la identidad latinoamericana, con la solidaridad y con la paz mundial.