jueves, 12 de noviembre de 2009

Alerta latinoamericana ante las bases militares en Colombia.



Del sr. fox (con minúscula) la escasez de intelecto, así como la incontinencia verbal de que siempre hizo gala, pensamos descansar una vez concluido su sexenio, para bien o para mal. Pero su protagonismo es suficiente para continuar persiguiendo los micrófonos, no al revés, para opinar sin sentido, sin conocimiento político porque nunca lo ha tenido y disfrutar del privilegio de que el actual ejecutivo federal está a cargo de quien con su ayuda se apropió de manera ilegítima.
En los inicios del sexenio del sr. fox se observó en México una escalada brutal del narcotráfico en nuestro país, al poco tiempo de cambiar de cárcel de máxima seguridad al sr. "chapo" guzmán, quien luego de fugarse sin el menor problema, promovió las confrontaciones entre carteles sin que las autoridades hicieran algo al respecto ni mucho menos previeran las consecuencias de tal conflictividad. Hoy México enfrenta una especie de guerra en la que el número de muertes supera los 17 mil mexicanos...y el sr. chapo está en la lista Forbes entre los hombres más ricos y poderosos del mundo, por encima del presidente de Francia y el de Venezuela.
Con ese "tupé", fox acusa al Presidente Hugo Chávez de ser promotor de la droga, la violencia y los carteles. En su afán de desviar la atención al problema principal que es la instalación de las bases militares estadounidenses en Colombia, ahora los corifeos de la derecha, el guanajuatense es uno de ellos, insiste en atacar por la espalda a quien no pudo vencer con las ideas cuando fue mandatario. Con el pretexto de la problemática inherente al narcotráfico, agrede a uno de los dirigentes de la integración latinoamericana cuya ideología política detesta, como en su momento embistió en contra del Presidente Fidel Castro, para después hacer quedar en ridículo a la diplomacia mexicana.
Pero frente a todo lo anterior, el verdadero problema es la inminente presencia de grandes navíos, miles de tropas yanquis, precisamente donde Latinoamérica aspira a ser una sola. Ya observamos la manipulación del conflicto hondureño, país en el cual se ubica la base militar de Palmerola, una de los más grandes enclaves estadounidenses fuera de su territorio, lo que permite al Imperio ejercer un control significativo en la región.
Apenas hace unos días el Comandante Fidel Castro, en una de sus reflexiones, advirtió que de alguna manera Colombia está en riesgo de ser víctima de una anexión silenciosa e incruenta mediante convenios renovables cada 10 años.
Frente a tal panorama, el problema, obviamente no es el nivel intelectual del sr. fox, es una situación de mucho mayor importancia, es nuestra América.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Primer Paro Cívico Nacional.

En el Día del "Primer Paro Cívico Nacional", las exigencias al gobierno federal planteadas por la Asamblea Nacional de la Resistencia Popular, son las siguientes:
-Derogación inmediata del Decreto de extinción de Luz y Fuerza y la Reinstalación de los Trabajadores del Sindicato Mexicano de Electricistas. Regreso s la Legalidad Constitucional.
-La Soberanía Nacional, Alimentaria y Energética.
-El fortalecimiento de la Educación Pública, Gratuita y Laica, de la Seguridad social, el Salario, el Empleo Digno.
-La defensa del Patrimonio Nacional y Cultural.
-La igualdad laboral de los Trabajadores Migrantes.
-Respeto a los Derechos de los Pueblos Indígenas y a los Acuerdos de San Andrés Larrainzar.
-Alto a la Represión, Libertad a los Presos Políticos, no a la Criminalización de la Lucha Social y Regreso del Ejército a sus cuarteles.
-Presupuesto justo al Campo Mexicano, a las Empresas Pública, a la Educación, a la Seguridad social y el Sector Salud.
----DE LAS 19:30 A LAS 21:30 HRS. APAGA LA LUZ EN SEÑAL DE PROTESTA.----

martes, 10 de noviembre de 2009

Mi honda es la de David, escribió MartÍ; nuestra honda es la inteligencia, aprovechemosla.


Como si fuera una venta de fin de temporada en uno de esos grandes almacenes de postín, el gobierno federal (con minúsculas) rebosa puerilidad -no sin malgastar en gran medida el erario público como es costumbre en éstos casos-, al anunciar en desplegados a plana entera en los periódicos nacionales Reforma, El Universal, Milenio, etc., el siguiente texto cuyos destinatari@s son l@s trabajadore@s del Sindicato Mexicano de Electricistas:
"Quedan 5 días para recibir tu compensación adicional". Tuteándolos, como si fuera un mensaje entre amigos...
Más adelante, como en venta de garage, ofrecen al sindicalista que acepte la prebenda ilegal hacer el trámite antes del 14 de noviembre en curso, recibirán "...en promedio 2 años y medio de su salario... Aprovecha los beneficios de tu indemnización... ¡Es tu derecho!". La estulticia a niveles aberrantes.
Éste gobierno de derecha carece, sin duda, del manejo político del idioma, del argumento convincente y sin ambages, de la capacidad de hablar con la verdad y a favor de la verdad. Al menos eso hemos observado los 6 años de foxismo y los del actual régimen. La manera de insultar la inteligencia de los trabajadores, de hacer añicos sus esperanzas, el futuro de sus familias, la mayor generación de desempleados, de migrantes, se impactan ante la fuerza de unas frases que ahora se vuelven enormes faros: "No se trata de sacrificar generaciones", advirtió el hombre más rico de México, Carlos Slim. Por su parte, uno de nuestros pilares intelectuales, el Rector de la UNAM, José Narro Robles, parece tomar la estafeta al hacer un llamado de enorme significado: "Es necesario refundar a México". En el caso de los mercantilistas que anhelan comprar la conciencia del trabajador son palabras falaces, se las lleva el viento. En el otro, son expresiones urgentes, profundas y claves para no perder al país.

Más voces inteligentes se suman a la exigencia de reconstruir la nación.

Detrás de la Noticia
Ricardo Rocha El Universal
Martes 10 de noviembre de 2009

En nuestra columna anterior planteaba, una vez más, la urgencia de la reconstrucción de este país sobre tres pilares esenciales: una gran reforma del Estado, una verdadera revolución educativa y la implementación de un nuevo modelo económico. Pero concluía señalando que para ello se requería de un gran pacto nacional que, por desgracia, no veía quién pudiera convocarlo.

Pocas veces me he sentido tan contento de que la realidad me desmienta. Y es que el mismo día el rector de nuestra UNAM, José Narro Robles, hizo un llamado explícito para refundar la República. Porque —estableció— el actual modelo de país ya está agotado y “ya no nos sirve ni para hacernos hacia afuera, mucho menos para resolver los problemas que ya tenemos adentro”.

Narro fue muy claro al detallar que: para refundar la República se requiere de un gran acuerdo nacional en el que todos los sectores se unan para desarrollar una reforma integral no sólo en materia económica, sino también social, educativa y de medio ambiente; “llegó la hora —expresó— de avanzar hacia un nuevo modelo económico que genere más competitividad, pero entendido como una mejor distribución de la riqueza y no sólo como un incremento del capital; el modelo de desarrollo actual —puntualizó— ya no sirve para resolver los grandes problemas que se han generado en el país como la pobreza y la desigualdad”.

En el foro, académicos, líderes empresariales y el jefe de Gobierno del Distrito Federal coincidieron en que ya no es ni tolerable ni conveniente el actual estado de cosas. El propio Marcelo Ebrard demandó que “no hay más tiempo que perder ni más años que esperar para transformar las políticas públicas e iniciar un nuevo ciclo en la economía del país”.

También en estos días recibí un estudio titulado La segunda República: México en el punto de cambio histórico y no retorno. No está escrito por alguna ONG revoltosa o algún crítico de oposición. Lo realiza el distinguidísimo empresario y él mismo asesor de grandes empresas Julio A. Millán. Con él me une una gran amistad y sabrosísimos debates. Pues bien, en este ensayo diagnostica que: “Hoy día las viejas estructuras y conceptos se encuentran tambaleantes ante el despertar de una sociedad deseosa de mayor equidad, seguridad y desarrollo. Pero el despertar debe ser completo y requiere de las acciones de más de 100 millones de mexicanos”. Y concluye recordándonos que si Francia ya va en la quinta, México bien podría constituir la segunda República.

Yo respondo gustoso que sí a estos llamados y le sigo en la próxima entrega.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Llama Dr. José Narro a refundar la República


DISCURSO DEL RECTOR DE LA UNAM, JOSÉ NARRO ROBLES, EN LA CEREMONIA DE INAUGURACIÓN DEL FORO HACIA UN PACTO NACIONAL PARA LA REFORMA ECONÓMICA.

Ciudad Universitaria
Noviembre 4 de 2009

Señor jefe gobierno, licenciado. Marcelo Ebrard, muchas gracias por recibirnos. Gracias a mi colega y amigo, el doctor Enrique Villa, director del Instituto Politécnico Nacional, por sus siempre ambles comentarios y, en esta oportunidad, esa consideración que hizo.

Señor licenciado Ángel Buendía, gracias por convocarnos a todos los que estamos en esta oportunidad, para tener una ocasión para discutir, analizar, criticar, y proponer en torno de asuntos centrales en la vida del país.

Muy apreciado licenciado Armando Paredes, qué bueno que tenemos la ocasión de escuchar a través de su persona la voz del sector empresarial.

Voy a tomar unos cuantos minutos, ya hemos escuchado tres espléndidas piezas que sintetizan muy bien lo que seguramente muchos quisiéramos también comentar, pero antes de hacer estas consideraciones, permítanme aprovecharme que un economista hable de anatomía, como lo hizo Ángel Buendía, para hacer una doble confesión.

La primera es que un médico no hablará de economía, y la segunda es que como ya lo dijo él, como lo acabo de reconocer, y les pido que no lo tomen a mal, no soy economista, y sin embargo voy hacer unas consideraciones porque me parece que este escenario, el momento y la propia convocatoria hacen adecuado lo que uno se pueda plantear.

Nos convoca el Colegio Nacional de Economistas a analizar el camino hacia un pacto nacional para la reforma económica, y nos invitan a que analicemos un documento, un documento que se plantea México frente a la crisis, hacia un nuevo curso de desarrollo y economía.

En la intervención del señor licenciado Paredes, escuchábamos cómo se plantea también la necesidad de que hagamos una revisión más allá del desarrollo, más allá de la economía, más allá de las finanzas públicas, más allá de muchos aspectos, y de pronto le queda a uno la impresión de sino lo que nos estamos planteando es, como ha dicho un colega y amigo universitario, la necesidad de avanzar en la refundación de la República, y si de verdad no ha llegado el momento en que nos hagamos un planteamiento integral de lo que pasa con nuestra sociedad y con nuestro país.

En todo caso, si lo hacemos parte a parte, si lo vemos de manera integral, soy de los que están convencidos que tenemos que hacer, que tenemos que darnos la oportunidad de revisar lo que ha venido sucediendo; soy de los que cree, lo he dicho y lo reitero, que el modelo de desarrollo y organización que hemos seguido, en todo caso, ya dio lo que podía.

Ya no va a dar mucho, ya no nos sirve ni para vernos hacia fuera, y mucho menos para resolver los problemas que tenemos hacia adentro, y si lo vamos a hacer, creo que lo tenemos que hacer, la única forma de que lo logremos es hacerlo entre todos; por eso celebro que aquí, en esta oportunidad, en este pequeño espacio, en este pequeño foro, tengamos representaciones de diversa naturaleza, desde las estructuras gubernamentales locales.

Por supuesto, las estructuras del sector empresarial; por supuesto, las estructuras gremiales y profesionales y, por supuesto, las estructuras y la representación de instituciones académicas e instituciones de educación superior, como el Instituto Politécnico Nacional y la Universidad Nacional Autónoma de México.

Si lo vamos a hacer, sólo lo vamos a lograr con unidad; de repente me preocupa enormemente que, en efecto, como lo recordaba Ángel Buendía, parece que se trata de encontrar más las diferencias que las soluciones; parece que se trata de provocar más el enfrentamiento que el planteamiento de soluciones, y me preocupa porque en todo caso, simple y llanamente lo que está en juego es el destino del país, es el futuro de las generaciones que todavía no están con nosotros.

Si lo vamos hacer la única manera de la que lo vamos a conseguir, va a ser junto con esa unidad, junto con la participación de todos, anteponiendo el cambio por delante de los intereses del país, por sobre los muy legítimos, que cada uno de los que ustedes tenga, y hacerlo con altura de mira, pensando en grande, yendo alto y mirando lejos, de otra manera no lo vamos a conseguir, y no es simplemente retórica, es que hay que verlo y discutirlo, porque la verdad es que no lo tenemos bien analizado.

De repente parece que ya el diagnostico está, y no estoy tan seguro, porque a veces las palabras nos engañan, a veces los conceptos nos envuelven, y a veces en esos conceptos y en esas palabras no estamos de acuerdo.

Creo que México requiere, debe aspirar a ser más competitivo, efectivamente, pero no entiendo; el otro día leí una frase muy buena en el periódico El País, que decía: es que ser competitivo no puede ser equivalente o implicar solamente que el capital crezca y que el salario disminuya, eso no puede ser competitivo.

Ser competitivo, en todo caso, implica muchas otras cosas; hacer mejor las cosas, sí, pero distribuir mejor la riqueza; ser competitivo implica tener más educación, ser competitivo implica tener, verdaderamente, no un discurso, en los hechos mayor apoyo para lo que son las herramientas de esta sociedad del cocimiento.

No he escuchado a nadie que esté en contra de la educación, ahora en el siglo XXI; no he escuchado a nadie que esté en contra que México desarrolle un sistema de ciencias fuerte y propio; ¡ah!, pero cuando llega el momento de repartir los recursos, ese discurso no se transforma en lo que se necesita, y la prioridad que no va acompañada con el recurso correspondiente, se queda en una de dos, o en un buen deseo, o en simples actos demagógicos.

Si queremos de verdad dar ese paso, tenemos que apoyar en el discurso, pero también en el recurso áreas fundamentales. México ya no puede seguir siendo un país tan desigual, un país donde la pobreza ancestral se ve agudizada cada vez más por una desigualdad mucho más lacerante.

Si de verdad queremos avanzar tenemos que privilegiar la educación superior y no olvidarnos de la cultura y de la paz, no podemos hacerlo; nos vamos a equivocar, no es un asunto de modales refinados, no es un asunto sino de la naturaleza humana.

El arte y la cultura forman parte de lo que nos distingue, y el arte y la cultura forma parte de lo que este país puede y debe tener como uno de sus grandes orgullos.

(Inaudible) que estemos en esta oportunidad planteándonos, no tanto qué tan diferentes son nuestras visiones, sino qué tan coincidentes son en torno a asuntos que resultan esenciales, cómo vamos a conseguir de verdad un progreso para la mayoría de nuestra sociedad, cómo vamos a hacer para que en verdad los grandes enemigos de los mexicanos, que esos sí debieran serlo de todos los mexicanos, los logremos poner donde deben estar.

Cómo hacer para que la pobreza, para que la ignorancia, para que la enfermedad, para que esa desigualdad, para que el desempleo puedan quedar realmente (Inaudible), cómo podemos hacerle para que tengamos una sociedad más justa y mucho más equitativa, más pareja, donde realmente lo que importe sea el ser humano y no simplemente el símbolo monetario, el éxito.

De verdad me da mucho gusto poder estar aquí con todos ustedes, y reiterar el compromiso de una institución, de una comunidad como la de la Universidad Nacional Autónoma de México, en torno de los principios y valores fundamentales que deben guiar el progreso y el desarrollo de nuestra sociedad.

Creo que eso es lo que esperan los jóvenes, y creo que las generaciones que hemos tenido la oportunidad en el pasado de educarnos, de formarnos, de tener grandes vocaciones, tenemos un compromiso más: el hacer efectivamente los cambios que requiere el país, y hacerlos en la dirección correcta, hacerlos por el bien de las mayorías, y esto es lo que creo que hoy este Colegio Nacional de Economistas va a hacer con su (Inaudible).

Gracias y muchas felicidades por la convocatoria.
-o0o-

martes, 3 de noviembre de 2009

El SME y el neoliberalismo. Entender la actualidad a través de la historia.

Lo del SME, en la lógica del neoliberalismo
Octavio Rodríguez Araujo

El liberalismo nació siendo antiestatista: el Estado, se dijo hace más de 200 años, limita la libertad de los mercados. Con la crisis de 1929 los liberales tuvieron que aceptar la intervención del Estado como posible salvación del capitalismo, aunque no pudiera resolver los agudos problemas de pérdida económica de muchos capitalistas individuales. Lo que hizo el Estado en ese año y los siguientes fue reactivar la economía dando empleo a quienes lo habían perdido. Con el empleo aumentó el número de consumidores y con éstos la demanda de productos que había disminuido provocando la crisis. Para dar empleo se hicieron obras de infraestructura y, como dijo alguien entonces, se hicieron hoyos y luego los taparon. El punto era dar empleo y pagar la mano de obra, aunque no fuera mucho, para convertirla en mercado eficiente, en consumidora. La economía florecería de nuevo.

Cuando la crisis fue superada los liberales recuperaron su ideología y otra vez exigieron menos Estado. Sin embargo, la intervención de éste no desapareció del todo ni de golpe: sirvió para seguir obras de infraestructura, para subsidiar al capital con el seguro social más o menos generalizado, sobre todo en Europa; también con la educación gratuita y el seguro de desempleo. Fueron logros, probados durante la crisis y a consecuencia de los estragos de la Segunda Guerra Mundial, que hasta los liberales más ortodoxos respetaron e incluso defendieron aun en contra de las opiniones de uno de los grandes teóricos del liberalismo moderno, Friedrich von Hayek. Aun en Gran Bretaña, cuna del liberalismo con la revolución industrial, el intervencionismo estatal para regular la economía y restar puntos a la injusticia social propia del capital con manos libres fue una realidad con los gobiernos laboristas.

En Estados Unidos la dinámica fue otra y los apoyos estatales a la población mayoritaria comenzaron a disminuir al mismo tiempo que las grandes empresas recibían beneficios y subsidios. Como eran tiempos de anticomunismo militante y obtuso, y se veía a la Unión Soviética como extremo del intervencionismo estatal (pues la economía dependía del Estado totalmente), los gobiernos de Washington iniciaron una lucha contra cualquier expresión más o menos organizada de sentimientos nacionalistas y estatistas en su patio trasero, desde gobiernos como el de Arbenz, en Guatemala, hasta sindicatos y organizaciones campesinas en otras muchas naciones. Se fomentó así, con el concurso de la CIA, la desestabilización de varios gobiernos de la región y se patrocinaron dictaduras militares que liquidaron la oposición, comenzando con la sindical. La idea era que el ejemplo de Cuba no se extendiera más allá de la isla. Fue así que el intervencionismo estatal, como parte de la estrategia del desarrollo económico de la segunda posguerra en América Latina, fue desmantelado en varios países, rompiendo las trincheras defensoras del nacionalismo económico. El mejor ejemplo de esta nueva política de Estados Unidos fue Chile y de ahí las dictaduras de otros países, principalmente del cono sur (la dictadura brasileña, que inició en 1964, fue nacionalista). En México no fue necesario un golpe de Estado: el Partido Revolucionario Institucional, subordinado al gobierno en turno, garantizaba que la mayoría de los sindicatos fueran sumisos y funcionales a las necesidades del capital. Igual las principales asociaciones campesinas.

A partir del experimento chileno y la asunción al poder de Reagan y Thatcher, el modelo de desarrollo nacional fue sustituido por otro basado en la globalización de la economía y en una nueva ideología que ha dado en llamarse neoliberalismo, que en lo que más se parece al liberalismo clásico es en su antiestatismo. México no sería excepción. Con el argumento de la deuda pública externa, impagable por muchos conceptos, el gobierno de López Portillo aceptó las condiciones del Fondo Monetario Internacional, es decir, la privatización de empresas públicas, la reducción del Estado y la disminución del déficit de las finanzas públicas, los topes salariales y el recorte de los contratos colectivos de trabajo y, de ser posible, la de-saparición de sindicatos, especialmente los de posiciones antiestadunidenses o de inclinaciones socialistas. Quien afianzó este nuevo régimen, inscrito en la globalización y basado en el neoliberalismo, fue Salinas, antes como secretario de Programación y Presupuesto y luego como presidente espurio, pero legal.

Con Salinas y sus sucesores, tanto Zedillo, teóricamente del PRI, como los panistas Fox y Calderón, continuó la misma política de desmantelamiento del Estado y la privatización del patrimonio nacional. Muy pocas voces en el tricolor y ninguna en el PAN se escucharon contra este proceso. Fueron el PRD y sus aliados los que dieron la nota de oposición a las privatizaciones, sobre todo de la industria energética, además de algunos cuantos sindicatos, destacadamente el Mexicano de Electricistas.

El expediente que han usado los gobernantes neoliberales mexicanos ha sido la privatización supuestamente marginal y complementaria por la vía de concesiones al capital y por sustitución de competencias en función de la demanda, y en los últimos años mediante subsidios a los grandes capitales, nacionales y extranjeros, exenciones fiscales en ciertos casos y, finalmente, la desaparición del organismo descentralizado Luz y Fuerza del Centro. Esto explica por qué el gobierno no actuará contra los trabajadores petroleros o de la educación: los tiene en la bolsa y siguen siendo funcionales, gracias a la antidemocracia interior y al sometimiento a las directrices gubernamentales a favor, sin lugar a dudas, del capital y muy al margen de las necesidades históricas de la nación y sus pobladores.

La decisión de Calderón en contra del SME no fue una humorada presidencial ni un acto de valentía. Se inscribe en la lógica del neoliberalismo, que él y su gabinete quieren seguir defendiendo, a pesar de que está en descrédito en los mismos países que lo impulsaron originalmente.

AMLO advierte que lo peor vendrá en enero cuando aumenten en 17% las gasolinas.

El peor de los impuestos es el de Los Pinos, afirma AMLO

Santiago Zoochila, Oaxaca
Martes 03 de noviembre de 2009


* Calderón es precisamente el que más daño ha causado a México y a su pueblo, asegura Andrés Manuel López Obrador

* Califica como una canallada la aprobación de aumentos a los precios de las gasolinas

* Inicia la doceava semana de recorrido por los municipios de usos y costumbres de Oaxaca

“El peor de los impuestos es el de Los Pinos” y es precisamente el que más daño ha causado a México y su pueblo, afirmó Andrés Manuel López Obrador en referencia al presidente usurpador, Felipe Calderón, y a la reciente aprobación de alzas al IVA, ISR y otras contribuciones.

El país no estaría en las condiciones en que se encuentra actualmente, con una gran carestía de la vida y con altos índices de violencia e inseguridad, si no le hubiesen robado la Presidencia de la República en el 2006, aclaró al calificar como una canallada la aprobación de aumentos a los precios de las gasolinas, a partir del próximo año.

Al iniciar la décima segunda semana de recorrido por municipios de usos y costumbres de la entidad, el presidente legítimo de México aseguró que tanto los diputados y senadores priistas y panistas dieron otra vuelta a la tuerca, para seguir exprimiendo al pueblo, con la aprobación de incrementos a los impuestos al Valor Agregado y Sobre la Renta, así como a las gasolinas, el diesel, la energía eléctrica y a los depósitos en efectivo, a partir de los 15 mil pesos mensuales.

Tanto en Santiago Zoochila como en Santo Domingo Xagacía, explicó que la hacienda pública captará el próximo año alrededor de 30 mil millones de pesos, al pasar de 15 a 16 el porcentaje del IVA. “Esa cantidad se va a recaudar, esa cantidad es la que va a significar bolsear a todos los mexicanos, tanto niños como adultos, durante el 2010”, puntualizó.

Cada mexicano aportará durante el próximo año alrededor de 300 pesos o mil 200 pesos por cada una de los 26 millones de familias, por el incremento de un punto porcentual a la mencionada contribución, expuso al destacar que el alza al Impuesto Sobre la Renta afectará principalmente la economía de los profesionistas independientes y de los pequeños y medianos comerciantes y empresarios.

Acompañado por los senadores Gabino Cué y Salomón Jara manifestó que el aumento de 17 por ciento a los precios de las gasolinas será el que mayor daño provocará a la mermada economía popular.

A partir del primer minuto del próximo año, se desatará una escalada de precios, sobre todo en los artículos de primera necesidad, subrayó al recordar que los precios del arroz, del fríjol, del azúcar y del aceite se duplicaron desde que Calderón Hinojosa usurpa la Presidencia de la República.

Sin embargo, dejó en claro que un mayor número de mexicanos participa en el movimiento por un cambio real y verdadero. “Hay un despertar ciudadano, porque al pueblo se le puede engañar una, dos y hasta tres veces, pero no toda la vida”.

La transformación del país y sus instituciones se concretará con una revolución de las conciencias, por la vía pacífica y electoral, refirió al establecer que la lucha que enarbola no defraudará ni traicionará al pueblo de México, porque se actúa de manera sincera.

Ante los ciudadanos de Xagacía, acusó a Carlos Salinas, Manlio Fabio Beltrones y Francisco Rojas, entre otros, de proteger los privilegios fiscales de aquellos que se creen amos y dueños del país.

Luego de que Felipe Calderón reconoció que los de mero arriba, los potentados, no pagan impuestos y quiso darles “un pellizco”, los representantes de la mafia de la política en el Congreso salieron en su defensa, pero se quedaron quietos y callados cuando se propusieron y aprobaron alzas a los impuestos, aclaró.

Durante la jornada de este día, López Obrador hizo énfasis en que el llamado deslizamiento a la tasa de las contribuciones es en realidad un aumento que impactará principalmente en la clase media.

Dentro de poco la clase media pasará a ser la clase pobre alta, porque se está empobreciendo cada vez más, puntualizó.

Posteriormente, en San Francisco Cajonos y San Pedro Cajonos, el presidente legítimo de los mexicanos comparó el aumento del 3 por ciento a los depósitos bancarios mensuales con los impuestos que cobraba el dictador Antonio López de Santana por cada ventana de las casas de los ciudadanos.

A su vez, los senadores Cué y Jara convocaron al pueblo de Oaxaca a darse el próximo año la oportunidad de contar con un gobierno justo, que responda puntualmente a las demandas más sentidas de la sociedad, y rechazar en la jornada del 4 de julio a un gobernante de la talla del cacique Ulises Ruiz.